El tiempo

Si de algo hay que vivir en este mundo lleno de lágrimas y aflicción, sería de convicción a lo que uno más quiere. Que nada ni nada nos pueda detener. Del dibujo que hiciste a los 4 años, de la obra de baile folclórica frente a tu abuela, de los días insuperables con tus amigos de infancia.

Son cosas que irradian tus recuerdos. Por lo general estamos acostumbrados a las cosas terrenales y no a los momentos cumbre, esos momentos llamémoslo experiencias, esas cosas vividas pasadas que al recordar se vuelven vívidas. Después de todos somos lo que fuimos, fuimos lo que somos y seremos lo que fuimos. Suena a trabalenguas, pero en realidad es lo que nos separa del ayer y el presente, que por más que pensemos en nuestro futuro perfecto, ese puede variar de muchas maneras y traerte situaciones increíblemente fuertes. Es cuestión de tiempo, es cuestión de la incertidumbre del qué pasará. Pero nada ni nada volverá a ser lo mismo. Nada llega vacío del viaje, ni nadie llega a la cima sin haber muerto muchas veces.

A veces

Entonces sin libros en las manos, sin deseos en el suburbio de lo indecente, pudo salir de aquella pocilga donde vivía. 

Caminó algunas cuadras por las mañanas. Regresaba de hacer ejercicios. Se hacía el desayuno, huevos fritos con algunas papas francesas mientras se preparaba un café sin azúcar. 

Leería una novela que le había interesado de por medio, y así era feliz. Su entorno era por lo general temperamental y sus amigos temporales en su vida, por eso ya no se aferraba. El deseo de poder abrir la computadora y ver los textos en su retina y el sonar del teclado fueron obsesión pura para él. 

Un día compró varios libros, desde Murakami hasta Kafka. Milan Kundera y algunos escritores frustrados. El era feliz con tenerlos todo, aún así no haya ni leído, pero sí entendido parte de alguna obra.

Le iba muy bien en términos literarios, podía darse algunos lujos, como por ejemplo beber vino de vez en cuando y pedir por delivery comida japonesa. Y eso era parte de su forma de ser. Por las noches antes de comenzar su rutina de escritura, hace un homenaje a todas esas generaciones perdidas. Que de alguna manera u otra dejaron huella a lo largo de su vida frágil.

El presentimiento del final.

Aquel departamento donde se podía divisar la tranquilidad de la ciudad atormentada por el trafico infernal y de la rutina de los trabajos, donde las personas no querían estar.
Pero así era y era parte de la vida, como quien se esconde al final del día en la monotonía. El chico salió del dormitorio atormentado por algo que había soñado y era deplorable verlo gritar o hasta llorar de la ira que llevaba en su rostro.

Pasaron varias semanas hasta que el chico pudo reponerse, comentó que tenía un sueño y que estaba cansado de repetirlo y que quería hacerlo realidad. Fue así que busco ese lugar donde tantas veces había soñado. Se bañó, puso su ropa a planchar y tenía su cámara en mano para registrar el lugar y el momento. Bajo las escaleras, se despidió de su familia y se fue. Tomó un taxi para irse a un bar exclusivo de la ciudad. Al llegar pudo observar algunos afiches pegados estilo “Collague”, y pudo identificar las calles, tal y como lo había soñado. Por un momento sintió la corazonada y el frió recorrer su espalda. Fue mucho para él.

Pidió un shot de Jagger como lo recordó. Sonaba Pearl Jam como presagiando el desenlace, pudo notar que se llenaba el bar y que las personas eran interesantes. Pudo observar a una pareja con dos botellas de cervezas artesanales y dos copas a la misma temperatura, la chica tenía un gran tatuaje de mándala y una casaca vintage con un reloj plateado que le llamó la atención. Por su parte el chico traía barba, una casaca de cuero y pantalones rasgados. Por la parte superior de la barra dos chicas conversando y tomando foto, dos chicos besándose a puertas del baño de hombres y la música era envolvente.

Pidió otro shot, pero esta vez de pisco para poder entrar en razón con todo lo que estaba viendo. La chica tenía un mandil muy ochentero y de manera de que pudo percibir una sonrisa acto seguido dijo, “Disfrútalo amigo”, Antes de que tomarse el shot de pisco, interrumpieron dos hombres vestidos de manera informal que dispararon sin piedad dos balas uno en el medio del rostro y otro en la parte del ojo izquierdo. Fueron fulminantes para acabar con la vida de aquel chico. Todos gritaron y otros se fueron del lugar, los dos hombres se subieron al auto y como alma que lleva el diablo se largaron de aquel lugar. Todo esto había ocurrido antes de que terminara la canción.

Los familiares lo enterraron, las noticias hicieron su trabajo y fue otro caso mas de asesinato como cualquiera. Pero nos ponemos a pensar, él sabía lo que vendría y por eso buscó el mismo bar donde había soñado y que irónicamente le había quitado el sueño, seguro quiso jugar su destino o probar que era simplemente una pesadilla, pero a veces la realidad gana a la ficción y aunque suene a cliché lamentablemente estas cosas pasan.

La novia lloró demasiado, quiso escribir pero no pudo y aunque lo había visitado un par de veces en donde estaba el jamas lo olvidó. En memoria de ella y de su amor es que escribo esta historia rápida pero que ayudará a remediar y calmar el dolor infinito. Gracias.

Cuéntame por qué escribes.

 

Yo solo me inspiraba en escribir, escuchar por las madrugadas desveladas, el sonido de la tecla del computador mientras un instrumental de un piano desgastado de los años 70 me acompaña. Me acompañaba cual fuere un perro fiel, un cigarrillo al atardecer o los últimos besos después de hacer el amor. Todo eso se me venia a la mente cada vez que escribía y fue así que en ello me desviví para no morir.

Me hace falta

Cansado del camino. Prendió un cigarrillo y pensó algo que no funcionaba, estaba en el mismo bar y las luces se opacaban, como la botella de vino que observaba.

Tomó su copa mientras se acercaba y miró el reloj y eran las 20:40 y de verdad era necesario conversar.

20:50

Le dijo al barman que me preparase un Negroni, de esos que te hacen más suelto y que pueda organizar tus ideas fácilmente.

Le dijo hola y ella respondió cómo estás, le comentó que los días en que no la había vuelto a ver fueron lejanos. Y respondió que algunas veces también le hecho de menos.

21:00

Ella quería algo más y por su mirar supuso que también quería lo mismo, jugó a su juego y el sonido de las conversaciones de las personas eran más fuerte que no podía escucharse ambos al hablar, así que la invitó a salir a la terraza.

–Y dime qué tal la estás pasando? -Dijo mientras bebía la copa-

-Bien, sabes me gusta el ambiente y la música. Irradia paz.

-Sí, es que al fondo hay unos sillones con algunos póster de bandas de rock que vivieron aquí.

-Acompáñame.

⁃ Esta bien vamos.

Fue ahí en que él se sentó y con una sonrisa que jamás las benditas ocho horas de trabajo en la oficina le iban a dar. Mientras tanto ella también sentó cruzó las piernas mientras bebía.

Conversaron muchas cosas, sus miradas conectaban y la gente que pasaba alrededor no me rendía mucha importancia. Ellos estaban en su mundo y el mundo le importaba un bledo ellos.

23:40

Pasaron de conversar diversos temas, como por ejemplo por qué las pirámides son en forma de triangular o por qué no había llegado el fin del mundo. Muchas teorías después y con más de quince copas de cerveza artesanal, era obvio que ambos estaban con las hormonas bien puestas.

El recordó que tenía que darle de comer a su gato y ella lo sintió un poco extraño…

⁃ Me tengo que ir de verdad, es que olvidé darle de comer a mi gato.

⁃ Tienes un gato! Y cómo se llama?

⁃ Se llama Leonardo, como el pintor.

⁃ Llévame quiero conocerlo.

En ese momento creo que todo cambió en el rostro de él, y no era normal que una chica por más que la hayas conocido un tiempo quiera acompañarte. Entonces vio que ya no había cervezas, que las personas se iba como sea a sus casas, que venía la chica de la cuenta y tenía que pagar… Entonces cómo que los póster del atrás perdieron interés en él. Así que aceptó.

⁃ Ya vamos!

⁃ Esta bien espérame que me iré un momento al baño.

⁃ Esta bien te espero.

No supo que hacer, la música que soñaba era Foals y trataba de actuar lo más decente posible, aunque por su mente pasaban como una película escenas teniendo sexo y besándose con una intensidad increíble.

Tomó una foto del lugar para recordarlo.

De pronto salió ella con su peinado y su falda corta, tenía varios tatuajes que a estas alturas no pudo definirlo y por ende se la llevó de la mano. Bajaron las escaleras y pudo observar las luces de neón como despidiéndolos. Ambos se veían y sonreían y la música que tocaban era la mejor de todas.

24:00

Era tarde y ella estaba pidiendo un taxi…

⁃ Qué haces?

⁃ Pidiendo un taxi – Mientras guardaba el celular.

⁃ Mira olvida eso que yo tengo una moto eléctrica – Enseñando

⁃ Pero estás bien para manejarlo?

⁃ Obvio, 15 cervezas no influyen en mi sabes.

⁃ Jajaja ya está bien.

Caminaron un poco mientras ella prendía un cigarro. El divisó en la esquina su moto eléctrica, que por alguna razón milagrosa estaba aparcado sin ser robada en plena madrugada.

⁃ Podrías apagar el cigarro?

⁃ Pero no es una moto con gasolina.

⁃ Es una broma jajaja, móntate que nos fuimos.

Se puso los cascos, uno era color negro con sticker de bandas de rock y la otra verde claro con un logotipo desconocido.

Metió la llave para arrancar la moto y despegaron. Comenzaban a dar vuelta el parque… Y la chica creyó que estaba ebrio o algo por el estilo.

⁃ No te preocupes, vivo cerca a dos cuadras de aquí.

⁃ Jajaja me hubieras dicho. Pensé que vivías al otro lado del mundo – Mientras le daba la última pitada al cigarrillo.

Ella fumaba sexy y el humo salía por encima del casco, siguieron dando vuelta y algunos se reían al mirarlos. Fue así que cambió de camino y llegaron a al departamento.

Abrió la puerta mientras ella guardaba los cascos en la maletera del vespa. Abrió la puerta de la puerta principal. Estaban ya ebrios y pudo notar las luces a medio dar.

Se besaron un poco mientras ella miraba que el se quitaba su chaqueta, ella hacía lo mismo pero con sus vans.

⁃ Qué haces?

⁃ Me estoy sacando los zapatos que me están matando.

⁃ En qué trabajas? – Mientras insertaba las llaves a la puerta.

⁃ En una cafetería, hago buenos cafés deberías un día.

⁃ Llevaré a Leonardo.

⁃ Están bien, hay descuentos para gatos sabes jaja

Así con un par de besos y otras cosas más llegaron al departamento, prendió las luces y fue ahí que la chica entendió que los cuadros que estaban colgados, que los libros regados y otros ordenados era algo diferente. Ella había tenido sexo con algunos chicos en algunos departamentos pero esto era lo más raro que había visto.

Paseo por cuadros como quien pasea por alguna exposición, mientras que el se fue al baño a lavarse la cara, ella estaba admirada por una pintura y algunas hojas que tenían escritos.

⁃ Eres artista o algo? – Preguntaba mientras observaba todo.

⁃ No, para nada… Solo lo hago por hobbie, a lo que realmente me dedico es en hacer fotografías.

De pronto apareció Leonardo, era un gato color plomo muy melenudo y de contextura mediana. Ella lo acarició y el estaba sentado en el sofá sirviéndose una botella de vino.

⁃ Entonces este es Leonardo – Dijo mientras ponía sus manos en su cintura.

⁃ Sí, es hermoso no?

⁃ Es un gato bonito.

Ella pidió una copa y el sirvió, los dos comenzaron a hablar. De sus amigos y de los platos de comida favoritos. Ese era el tema principal, comenzaban a reírse y todo era increíble para él.

Se volvieron a besar con una intensidad y ella le ponía las manos en las piernas mientras le miraba con gran atención a los ojos. Mientras él ponía música a bajo volumen y comenzaba a quitarse la camisa de flores.

Besó el tatuaje de mándala en su clavícula y fijo sus manos en sus glúteos suaves por el vestido corto que llevaba.

Ella miraba por el espejo que había una luna que alumbraba todo y se excitó aún más. Comenzó a besarle el pecho y los dos tatuajes que llevaba en los brazos.

Leonardo estaba tranquilo sentado en la mesa siento testigo del paisaje sexual que pudiera imaginar, en un abrir y cerrar de ojos estaban haciendo el amor en la mesa derramando las acuarelas y los textos de su próxima historia. Se podía ver sus órganos sexuales cupulando y gemían mientras la ponía en cuatro y le lamía la vagina y los senos suavemente.

Ella gemía mientras los ojos se le ponía desorbitados. El sonreía porque sabía que eso le encantaba y los dos comenzaron a ponerle más intensidad, más placer… Sonaba Cerati y la voz aún desgastaba y bohemia hacia una armonía con sus cuerpos al descubiertos y alumbrados por la luna llena.

“Dame más por favor”, “Dámelo todo por favor siiii” era lo que se escuchaba sigilosamente en la cama. Leonardo derramó el vino y las copas se quedaron a mitad, las luces de los autos pasaban y brillaba sus senos al momento de rebotar cuando el le daba por atrás. La cogió por los pelos y le daba con una fuerza sobrehumana, ella sonreía y gemía mientras se tapaba la boca.

“Te gusta verdad?”, “Te voy a dar duro” y le lamia la lengua y ella clavaba sus uñas en su piel y así fueron pasando las horas de sexo salvaje.

04:00AM

Terminaron acostados en la cama con una pintura de Salvador Dalí y su laptop con videos de rock… Ella le dio la espalda y el comenzó a verla de una manera distinta. Sintió que era lo mismo de siempre, de traer a una chica y hacerlo y así sería… Pero no fue así.

El se quedó dormido y cuando despertó ya no estaba, vio las sábanas tendidas y todo ordenado y se preguntaba qué carajos pasó aquí…

Se fue caminando hacia el espejo y se miró los tatuajes y su piel con algunos rasguños. El sonrió al verse y observó una carta cerca de la cabeza de su cama que decía lo siguiente:

Hola James, espero que te lo hayas pasado bien. Limpié un poco tu cuarto con Leonardo y decoré algunas cosas… Discúlpame si fue algo intrusa en meterme en tus cosas pero bueno. La he pasado tan bien… Aquí te dejo mi número y gracias. Nos vemos.

El solo sonrió y vio a Leonardo mientras miraba que el reloj sonaba para irse a trabajar. Era algo que jamás le había sucedido, algo efímero que solo ocurre en las historias, que es difícil suceda en la vida real. Quizás Julieta se había enamorado del chico diferente, quizás sea el inicio de todo un bonito recuerdo o de una historia con un final feliz.

La calle Balta

Cayó la noche en Balta y sacaban los letreros.

¿Que es Balta? A veces que camino después del trabajo mientras miraba la inmensidad de una pintura en una esquina. Era un mural, me sentía atrapado al verla cada vez que pasaba.

Era un lugar que se prestaba para escribir, tenias toda la tranquilidad del mundo mientras afuera las personas estaban desesperadas por llegar a tiempo a sus trabajos.

Hasta donde pude investigar Balta era una pequeña calle donde se concentraban algunas tiendas de «Sex Shop» y por lo general varios locales de tatuajes. Me fui a preguntar por un septum y cuando llegué me miraron con cara de extraños al notar que no llevaba ningún tatuaje o perforación, si me hubieran visto un par de años atrás seria diferente con mis piercings.

Ninguna tienda me inspiró confianza, así que me fui donde había unas bancas que estaban al costado del mural. Veía a las personas pasar, otras con actitudes diferentes a las otras… El teléfono sonó y era un mensaje de una chica del cual tenía que verme en un café muy cerca de donde estaba.

Me puse los audífonos a todo volumen, caminaba entre las personas que se tropezaban mientras que otras se detenían en el camino. Algunos letreros de “Tattoo” otras de “Sexshop” que se fueron perdiendo de vista para poder ver otros de restaurantes, todo esto ocurría mientras Tame Impala hacía su trabajo.

Pasé por una biblioteca que antes era casa de una escritora, supongo que era de México porque había una bandera, al frente había un bar pero estaba cerrado, y después que había dado la vuelta a la calle llegué.

Era un café donde tenían unos adornos maravillosos. Me senté y mientras ella venía en camino, pude ver una señora leer un libro mientras bebía un Cold Brew (Café con hielo) pero de ves en cuando miraba por la ventana.

Pedí una limonada porque estaba muerto de calor, tomé una revista que me pareció muy interesante abrí la página del centro y pude observar las fotografías. Siempre estuve profundamente inspirado en ese arte, tanto así que casi todo mi trabajo tiene algo que ver con ello.

Estaba concentrado en las imágenes hasta que empecé a escuchar una especie de discusión, miré por la ventana y era una pareja discutir, era algo normal pero discutían por algo tan sencillo que me dio ganas de reír o tener lastima… Mas allá había una señora de edad con un bastón que cruzaba la calle y los autos se detenían. Y yo bueno disfrutando de la revista y la música que ponían.

La pareja que discutían después se fueron abrazados y besándose y la abuelita agradeció a los de los autos… Y todo siguió su curso normalmente. Miraba el teléfono y no llegaba, tenía hambre y lamentablemente tenía que esperar hasta almorzar con ella.

Pude observar a una señora luchando con su plato de ensaladas de verduras, era curioso ver sus facciones, entonces me paré para al baño y de pronto suena el teléfono, en ese preciso instante sentí una especie de electricidad. Estaba tan maravillosa como siempre, era todo lo que había pedido pero multiplicado por un millón de veces.

No puedo negar que tuve miedo en verla, tenía los tatuajes que por alguna razón me atrajeron hacia ella… Tenía unos lentes rojos y la camiseta de una banda conocida, el contraste con su cabello corto negro hacía juego con los jeans rasgados y los zapatos. Ella prosiguió a sentarse y a esperarme, por mi parte fui al baño y me estaba viendo frente al espejo apurado, me peinaba con la mano porque no tengo peine y me tomé una foto por si acaso pueda recordar este momento, pero fue así.

Después de la noche

Les contaré el por qué de esta pequeña historia. Y de lo que me costo para poder levantarme para poder escribirla.
Todo comenzó una tarde donde me fui a un sitio muy cálido y lleno de paz y sobretodo especial, porque el trabajo es así. Me dedico a ser fotógrafo y por algunas razones de la vida también hago vídeos entretenidos, pero eso será para otra historia.

Llegamos y pude ver la conexión de mi contra la naturaleza y la tranquilidad que radiaba conjuntamente con la vista espectacular. Luego de tomar algunas fotos y hacer mi trabajo. Dejamos a los chicos en casa (fueron dos bailarines y animadores) que por cierto me cayeron bien desde el primer momento. Y dejamos también a la chica de mi amigo, nos fuimos de regreso a casa pero no antes pedir algo que comer. Fue un arroz chaufa y yo un taco a la mexican style.

Paso tiempo y quería salir a beber o tal vez a pasarla bien esa noche. Le dije a mi novia que quería salir y ella con todo su conocimiento me dijo que SI!

Palabra mágica que me llevo a decirle a mi amigo que armara un plan para esta noche virgen. Me dijo que no le diga nada a su novia, que si se enterara lo mataría y bueno yo tranquis panquis. Aunque ya le había dicho que quería salir con amigos, así que no tenia culpa y mucho menos una carga de conciencia. Llegamos en un automóvil muy adelantado para ser un Uber y sobretodo lo mejor fue que pusieron a Fito de fondo y solo eso ya es genial.

Dejé mi taco y mi iPhone cargando tan rápido que hubiera ganado una competencia olímpica, el punto es que me estaba explotando la vejiga y no podía mas. Cuando salgo veo a mi amigo reservando el Uber que nos llevará a un lugar donde lo único bueno y la vista es increíblemente jodida. Le escribí a mi novia y rápidamente me emburré el taco que estaba rebasando de salsa y le pusieron salsa de aceituna. Jamas prueben esa tontería, la verdad no me gusta para nada. Es como ir en tren y estar al lado de un gordo sudado y que no se bañó en fin

Las cosas pasan por algo y esto paso porque tenía que pasar. De pronto estábamos en el taxi hablando de los treinta minutos que se demoró nuestro pedido. Yo no me amargo de nada, por mi puedo esperar hasta el día siguiente, pero esa espera era de vida o muerte. Muerte porque me estaba muriendo de hambre y mi amigo estaba aun mas.

Pasamos por un bar que me gustó mucho por su letrero tan directo “Cervezas, Arte y Rock” nada mas y nada menos. Pero se notaba que eran personas que tenían un gusto extraño pero a la vez interesante, yo solo mire los cuadros y las luces de neón que me hacían la invitación de bajarme del taxi para perderme en el alcohol y sobretodo el mundo del arte. Faltaba poco y pudimos conversar de la falta de cultura en nuestro país y que después de todo estaba avanzando poco a poco, pero aun faltaba mucho por hacer.

Bajamos sin antes desearle una buenas noches al conductor, el solo sonrió y nos dijo vayan con cuidado. Cuidado? cuidado debería tener usted que puede tener un accidente. Porque nosotros el único accidente que tendríamos era del sonido de mi vaso de vidrio con una espumante cerveza.

Llegamos y de pronto le pregunté a mi amigo sobre ese teatro que estaba cerrado. Y solo se sorprendió porque había un teatro cerca del bar donde estábamos. Al entrar estaba su amigo un chico aproximadamente de 30 años que hablaba de sus romances y de sus negocios en internet. Yo solamente quería beber algo y dejar que el ambiente se funda con mis pensamientos de que todo es efímero. Al entrar había un ascensor. Yo conocía ese ascensor porque antes tenía luces de neón color azules con rojos y parecía que entrabas a una nave espacial. Pero ahora estaba diferente y así que nos fuimos por las escaleras. Poco a poco al llegar pudimos percibir que había una sala de salsa, al subir había otra sala de música variada y cuando estábamos a punto de llegar al cuarto piso, podía escuchar una canción de una conocida banda de rock.

Fue ahí que juntamos fuerzas para pedir una ronda de cinco botellas de cerveza. Fue ahí que nos revisaron, mi amigo estaba renegando porque le quitaron su chuyo por revisarlo, el otro normal y bueno a mi me revisaron y comenzaron a tocarme. Suena raro pero fue así y le dije como en broma que tenga cuidado que me podría excitar, solo bastó eso para que todos se echaran a reír y así entráramos con buenos ánimos.

Al entrar pude apreciar todas las personas bailando sigilosamente mientras otras bebían y conversaban entre la música alta, entramos y me acomode los lentes. Era como entrar en cámara lenta y todos se abrían para pasar. Me puse mas alto y me acomode el cabello, noté que había dos señoras mirándome, así que mi amigo me dio el ticket para reclamar las cervezas. Fui a la barra e hice un pequeño ademan con la mano y automáticamente me atendieron, mire hacia atrás y las señoras seguían mirándome. Fue ahí que rápidamente pusieron una canción de Soda Estéreo y fue que me entusiasme que puse arriba una botella y canté fuertemente y con la alegría que te da la vida (vale verga)

Quería quedarme en ese piso con todo el rock, pero mis amigos querían ir a la puta terraza para poder morirse de frío. A veces me pregunto para que les enseñé ese lugar. Mejor les hubiera dicho que solo tenían este lugar y ya. Pero bueno estábamos en las escaleras y de pronto pusieron otra canción que me gustaba y miraba a todas las personas bailar y cantar, cada uno respetando su espacio y su entorno. Era de puta madre ver a todos bailar y brindar por cualquier cosa.

Al subir estaban tocando algo de música electrónica y sonaba bien. Le dije a mi amigo si le gustaba este lugar, me dijo que era mejor que las demás discotecas de mierda. Le dije que conocí este lugar por una prima que ahora ya no nos vemos y que por razones que no puedo comentar le estoy tan agradecido.

Continuara.

 

 

 

 

 

 

Solo una vez.

Escribo esto porque es necesario para poder sacar todo esto. A veces siento que no puedo mas, pero hay algo dentro de mi que dice:  Lo harás.

Después de luchar tanto con algo que pude destinarme a mi. A veces pienso que todo lo que pasé fue porque tenía que suceder para que el llegue a tu vida. Y de alguna forma te haga feliz como yo lo fui. Escucho la canción de The 1975 y solo me siento mejor, veo las imágenes, veo el vídeo musical de una chica bailando frente al amor de su vida.

No quiero irme de aquí, pero a veces he pasado por esto que se me hace muy familiar todo. Y que todo se destruya como la ultima vez… Solo pido que no sea así, quiero que sea diferente. Que el universo conspire a favor de nosotros y que nos veamos frente al espejo mientras hacemos muecas y nos besamos, se que cada uno somos únicos y diferentes.

Seré alguien que quise y no por lo que tal vez quisieron que fuera. Y discúlpame si soy tan profundo pero es así y si siento escribir esto, es así. Por temas incompletas a mi amor, llego a este punto de querer o no querer volver apostar todo y con el problema de temer que no quede nada. Pero es así es el amor, acaso no lo puedes ver? que el tiempo es ahora y que no volverá.

Me sentaré, escribiré algo que no haya sido planeado y que todo sea o me lleve hacia tus brazos y tu frente de luna. Soy el reflejo de varias oportunidades perdidas, de cada batalla perdida del amor, tal vez no puedas comprender pero tal vez sentirlo como tal vez yo lo siento. A veces me recorre como agua entre los dedos.

Tengo miedo lo sé y eso no importa porque solo basta con tomarme de la mano y que todo se detenga. Recuerdo tus manos junto a las mías y no me importa tu pasado y esas cosas que se dicen cuando ya nada tiene importancia. Y que dos personas queriendo lo  mismo, que en este caso es el amor y besos por un largo tiempo. La vida a veces no tiene manual de instrucciones. Y que hoy estamos aquí y mañana tal vez ni siquiera recordemos nada de lo que nos marcó.

Mi mente es una antena al llamado del amor superficial que murió cuando tenia 18  comprendí que enamorarse era mas que simplemente hacer el amor. Era comprender y entender a esa persona conjuntamente con esa admiración que no podrás comprar con nada.

Quiero darle gracias a todas que estuvieron antes de ti, porque de algún modo tuvieron que influir para que conozcas este chico amante de los libros e historias antiguas. Que le gusta las películas independientes y admira a Salvador Dalí, tanto como a tus besos. Recuerda que tal vez sea así. Soy carne y hueso, inteligencia y manera de ver la vida muy cursi, por eso siempre te diré que hubiera vivo antes que tú. No me creas porque estoy loco por ti y que nada tengo que temer, como tu y yo juntos en el mar, frente a un atardecer. Gracias por todo. Por los regalos, por las comidas y las salidas hasta las altas horas de la noche. Me encanta tu sonrisa, pero mas me gusta tu manera de ver la vida. Se que pasaste por cosas que a tu edad nadie pasó, pero son bonitas para contar.  Por eso te quiero y se que después de todo estarás aquí para abrazarme.

Ahora tengo que irme lejos de aquí y tal vez me encuentres entre tus recuerdos, aunque por experiencia no lo hagas, pero lo único que puedas es hacer es sonreír. Porque ahí estaré aunque me duela. No sabes como estoy sonriendo mientras escribo esto. No sabes lo importante que te has convertido. Siempre te escribiré fue una promesa de gato o conejo. También se que no eres de esas chicas tan románticas, pero lo haces tan bien y con eso me basta todo para ser un conejo rosado. Te quiero mucho.

PD; Terminaré de escribir cuando ya deje de existir.

Insomnio

Es la historia diferente, algo que no puedo imaginar menos instalar en mi centro de atención. A veces sueño entender que las cosas pasan por algo… Me siento con esa sensación del año 2013 y sé que después de todo esto será efímero pero vale la pena tenerlo aquí y que todo desaparezca. 

La consecuencia de no tenerte ahora y poder olvidarlo es una sensación no apto para cardíacos. La vida me enseñó a ser más consciente de todo. Y qué todo sucede porque así debe ser y que en algún punto de nuestro mundo hay otro pasando por lo mismo. Y es así que se puede vivir mientras todo gira en contra de tus problemas por no decir sueños.

Es como levantarte y ver que qué todo sigue igual que el día anterior. No te diría nada porque la vida es así. 

Los problemas te consumen como cigarrillo a punto de apagarse o la última gota de cerveza. No pienso seguir escribiendo sobre esto. Creo que es muy profundo y la fuente inagotable de insomnio está a punto de terminarse. Me iré con mi amigo el insomnio porque ya charlamos y bebimos algunas copas de vino. Nos vemos. Nos fuimos. Fin.